Estar caminando tranquilamente por tu ciudad, que te llegue el agradable y fresco olor a césped recién cortado.
Y al mismo tiempo estar escuchando una preciosa melodía que te hace recordar bonitos momentos. Quizás alegrías vividas con tus amigos, a lo mejor algún acontecimiento especial que debe ser recordado y todo eso en la tranquilidad de una tarde, corriendo una ligera brisa de camino a clase de música.